Te amaré hasta después de mi muerte
No podía perder el tiempo, así que comencé a recoger mis cosas en una maleta. Aún no me podía creer que me hubiese dicho que me fuera con él. Mis padres no estaban en casa y mi hermano estaba con unos amigos no habría nadie que me parase, aunque no podrían después de todo ya tenía 19 años. En ese momento llamaron a la puerta. Corrí escaleras abajo. ¿Quién podría ser? ¡Mierda! Mis amigos sabían que me iba tal vez quisieran deterneme. Abrí la puerta y allí estaba. Álvaro. Guapo, como siempre lo ha sido, pero su rostro estaba contorsionado en una mueca de dolor y yo conocía el motivo.
-No te vayas..- me suplicó con voz rota y amarga.
Deseé entonces que todo fuera como antes. Deseé amarle, como le amé en otro tiempo, aunque aún lo amaba.. pero no del mismo modo. Ese amor dejó de pertenecerle en cuanto conocí a Ian. Ian.. me está esperando, no puedo perder tiempo. Quería correr a su encuentro, sabía que Ian me pertenecía pero.. ¿A qué precio? Tendría que herir a Álvaro, y yo no quería hacerle daño, no, le amaba de veras pero no como el me amaba a mí. También tendría que herir a mis padres, y romper la promesa que le hicé a Ahinoa.
-Álvaro.. no puedo.. yo.. yo.. yo le amo, y tú lo sabes.. y.. también sabes que esto me duele.- Mis lágrimas empezaron a derramarse y empecé a sollozar.
Su dolor me dolía. Él me abrazó con fuerza para protegerme, como siempre había hecho y yo me perdí entre sus brazos y su pecho, me separó con dulzura de él, me besó en la frente y entonces volvió a hablar.
-No llores, por favor. No tienes por que irte nadie te obliga. No te vayas.- Su voz suplicante y dolida me hacía mucho daño.
-No lo ves.. él se va a ir.. y yo.. me moriré si él se va. Mi vida está ligada a él, si él se va mi vida se va con él.- Me sorprendió lo verdadero de mis palabras y es que así era, yo ya no quería vivir sin él. Si lo perdía me moriría eso lo tenía claro.
-¿Por qué? No lo entiendo.. ojalá desapareciera..- Ahora hablaba con ira, aunque sus ojos estaban tristes.
-No digas eso.. al desear eso es como si desearas mi muerte..- Respondí susurrando y bajando la mirada. No podía mirarle a los ojos, no tenía fuerzas. Se quedó callado y dejó caer los brazos. Aproveché esto para correr escaleras arriba.
Cerré la maleta y bajé. No se había ido, seguía ahí, me miró con el rostro sin vida, se acercó a mi y cogió la maleta. Me acompañó hasta el coche en silencio. Allí estaban todos, esperandome con rostros tristes, en sus ojos podía ver la suplica pero ninguno habló, subí al coche y aceleré al máximo en dirección al aeropuerto. Mi volskwagen escarabajo negro.. ¿Cuántas veces habré soñado con tenerlo? Y ahora que lo tengo lo voy a abandonar en el aparcamiento del aeropuerto.. Suspiré.
En pocos minutos estuve en el aeropuerto. Aparqué y miré el coche durante un par de minutos, era nuestra despedida después de todo también quería a mi coche como quería a mis amigos y a mis padres y a mi casa y..
Mis maletas y yo pasamos sin problemas el control del aeropuerto. Subí corriendo al restaurante donde él debía estar. Lo busqué nerviosa y con un nudo en la garganta. Y lo vi. Allí estaba él, hermoso como solo podría serlo un verdadero dios, con su sonrisa dulce, mirandome lleno de amor, merecía la pena irme.. Irme.. y dejarlo todo atrás pensar en todo lo que iba a dejar atrás me hacía daño.
Se le cambió el rostro, se levantó de su asiento y se acercó a mí confuso, me abrazó con fuerza y su camiseta se mojó fue entonces cuando me di cuenta de que estaba llorando.
Todo esto dolía demasiado, pero quizás merecía todo este dolor, después de todo no hay felicidad sin sufrimiento y yo tenía demasiado. Un chico al que no podría merecer ni en un millón de años, una familia estupenda y buenos amigos, algo tenía perder.. Tal vez así se mantuviera el equilibrio.
-No tienes por que venir, no, si eso te hace daño..
-No pasa nada..
Subimos al avión ya no me sentía triste y pronto estaría en New York con mi nueva familia, mi nueva vida, mi nueva casa, pero sobretodo estaría con él. Entonces él me cogió la mano y giró mi rostro con la mano que le quedaba libre, se acercó a mi hasta que nuestros labios se tocaron, luego se separó de mi y su sonrisa fue un reflejo de la mía. Le amaba entonces y aunque no veía el futuro sabía que le amaría siempre..
-Te amaba antes de nacer, te amé al conocerte, te amo ahora que te conozco y te amaré hasta después de mi muerte.- Dijo haciendose eco de mis pensamientos. Me apoyé en su hombro y cerré los ojos, y dormí así, feliz.




Comentarios sobre Te amaré hasta después de mi muerte
ojala te dure y te vaya bonito de todas maneras no rompas con los tuyos deja esa puerta abierta
Es inventado, no es una experiencia mia ni nada por el estilo xD